lunes, 20 de julio de 2009

Bauen - Construir


Hannes Meyer (Basilea 1889 - Lugano 1945)

La racionalidad y la técnica no eran fines en si mismo para la arquitectura que proponía Meyer. Eran sólo medios al servicio de la arquitectura. Tras la fe ciega, casi ingenua, hacia la "cientificidad" del proceso proyectual patente en el manifiesto que se reproduce, hay un propósito más elevado: conseguir una arquitectura que responda adecuadamente ("biológicamente") para permitir asi una completa realización de la vida. A notar una precisión terminológica: Meyer no usa el término arquitectura. Lo ha sustituido por construcción (construir - Bauen) tratando asi, de eliminar toda connotación artística a algo que para él es "solo organización social, técnica, económica y psicológica"
"Bahuen" en el periódico Bauhaus. Dessau, año 11, número 4, 1928.

La arquitectura como "continuación de la tradición constructiva" significa dejarse arrastrar por la historia de la construcción.

Pensar en la construcción en términos funcionales y biológicos, dar forma al proceso de la vida, lleva lógicamente a la construcción pura: este tipo de forma constructiva no reconoce patria, es la expresión de una tendencia internacional del pensamiento arquitectónico, el internacionalismo es la ventaja de nuestra época, la construcción pura es el sello característico del nuevo mundo de las formas.

1. Vida sexual.
2. Costumbres en el dormir.
3. Animales domésticos.
4. Jardinería.
5. higiene personal.
6. Protección contra la intemperie.
7. Higiene en la casa.
8. Manutención del automóvil.
9. Cocina.
10. Calefacción.
11. Asoleo.
12. Servicios.

Estas mecesidades constituyen los únicos factores que hay que tener presentes en la construcción de una vivienda, examinemos la rutina diaria de cada habitante de las viviendas y tendremos el diagrama exacto de las varias funciones del padre, de la madre, del niño, del recién nacido, y de los otros habitantes, examinemos las interacciones entre los otros.
La nueva casa es una unidad prefabricada que debe montarse sobre el lugar y, como tal, es un producto industrial y, por tanto, obra de especialistas: economistas, estadísticos, higienistas, climatólogos, ingenieros industriales, expertos en estándares... expertos en calefacción y ¿el arquitecto?... ¡era un artista, y se covirtió en especialista de la organización!
La nueva vivienda es una obra social, elimina el desempleo parcial en la industria de la construcción durante las temporadas de poco trabajo, y el odio hacia los proyectos de emergencia para aliviar el desempleo, organizando racionalmente los trabajos caseros, el ama de casa se libera de la esclavitud de la casa; organizando racionalmente los trabajo de jardinería, el dueño de casa se libera del peligro de caer en el diletanismo.
La nueva vivienda es prevalentemente una obra social(como cualquier norma DIN) porque es el producto industrial estandarizado de un grupo anónimo de inventores.Además, como una de las formas finales en las que se concreta el bienestar público. El nuevo barrio residencial es una obra conscientemente organizada que pone en juego las energías de todos y en la que los esfuerzos individuales y colectivos se unen en una causa común. Lo moderno en la nueva construcción no son las cubiertas planas y la división orizontal y vertical de sus fachadas, sino su relación directa con la existencia humana. Se consideraron cuidadosamente las tensiones de los individuos, de los sexos, de los vecinos, de la comunidad y de las condiciones geofísicas.

Construir es la organización de los procesos vitales.
Construir es sólo en parte un procedimiento técnico, el diagrama económico son las directrices que determinan el esquema del proyecto de la construcción.
Construir no es ya una tarea individual, en la que se realizan las ambiciones arquitectónicas.
Construir es un trabajo conjunto de artesanos e inventores. Unicamente el que sabe dominar los procesos vitales trabajando en colaboración con los demas puede considerarse realmente un buen constructor.
Construir, si antes representaba un negocio individual (favorecido por la desocupación y por la escazes de viviendas), ahora es una empresa colectiva de toda una nación.

jueves, 30 de abril de 2009

Estar más solos.


A que apunta el humor no evangelizador?. A lo etiquetado, desde lo político, lo social, la burla a las instituciones ligadas al poder que tienen un discurso, pero su finalidad es el control de las emociones y digitar las conductas de la gente. Uno se ríe de eso, de la seriedad, de lo normado, lo que hay que hacer. Todo eso se derrumba cuando se puede mirar las cosas de otro modo. Si es así, el humor es algo más que contar chistes más o menos buenos, y tiende a ser una especie de autoafirmación de la persona.
¿Que significa el control de las emociones? Es lo que ocurre con la comunicación. El bombardeo de información ligado al tema del consumo, a que nos digan qué necesitamos para estar bien, tener mejor calidad de vida, o ser correctos. Ahí aparece el formateo de los medios, cuando les creés como palabra autorizada. Ya no es el cura de la Iglesia, ahora es el comunicador, la publicidad, el marketing. Terminan formateándote no sólo lo que pensás, sino también las emociones.
¿Qué hacer frente a eso? Aspiramos a que el humor sea un modo de ruptura de esos dictados. Pero en realidad uno tiene que estar más atento a las propias emociones que a las de los demás. Hay que estar alerta, pero no defendiéndose del mundo ni por una actitud conspirativa, sino para dejarse guiar por el propio instinto. Mirarse más para adentro que para la contaminación que viene de afuera. Y aliarse, juntarse con los que están en una situación de vida similar, para que haya un modo de compartir la vida".
Cuentan que el filósofo Gilles Deleuze fue interrumpido durante una conferencia por un hombre que le planteó que el problema del ser humano es que está solo. Deleuze contesto:"No, el problema es que no estamos lo suficientemente solos". La soledad como modo de encontrarse para no dejarse formatear las emociones y las ideas, no es aislamiento ni autismo. Y las alianzas con los otros, para compartir la vida, no son la masificación contaminante que proponen las máquinas de moldear sociedades.